Información profesional
Empecé estudiando Bioquímica porque quería entender cómo funciona la vida. Acabé especializándome en Bioinformática porque resulta que la vida solo genera datos, y alguien tiene que analizarlos.
Lo que realmente me engancha es la intersección entre la forma de pensar científica y la parte tecnológica: entender el por qué biológico y tener las herramientas para explicarlo.
No me basta con saber que algo ocurre; quiero saber cómo, cuánto y con qué nivel de confianza. Ahora mismo estoy en Medrar Innovation Office, aprendiendo de primera mano cómo se innova en el mundo real, lejos de los papers y cerca de los problemas de las empresas. Y esa realmente es la mejor escuela que existe.
Mi objetivo es simple: mezclar el rigor científico con la mentalidad práctica de la tecnología. Porque los datos sin contexto son solo números. Y los números sin una buena historia que contar, no le interesan a nadie.
Empresas en las que he trabajado: