PO técnico vs PO de negocio: más allá del falso dilema


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"¿Debe el product wwner tener background técnico o de negocio?" Esta pregunta aparece en cada conversación sobre el rol, como si fuera una decisión binaria. La realidad es más interesante: los mejores product owners no son puramente técnicos ni puramente de negocio. Son profesionales que entienden que el valor real está en saber cuándo aplicar qué perspectiva, y cómo construir puentes donde otros ven muros.

Imagina una empresa de desarrollo de software que tiene dos product owners: uno "técnico" al que consultar para todas las decisiones relacionadas con arquitectura, y uno "de negocio" que prioriza funcionalidades según el valor para el cliente. En teoría, es una división perfecta de responsabilidades. En la práctica, un desastre.

Los desarrolladores no saben a quién preguntar. Las prioridades entran en conflicto constantemente. Cuando el PO de negocio pide una funcionalidad urgente para un cliente clave, el PO técnico bloquea el desarrollo argumentando deuda técnica crítica. ¿Quién tiene razón? Ambos. ¿Quién decide? Nadie tenía autoridad clara. El resultado: parálisis por análisis, equipos frustrados y velocidad de entrega desplomada.

Esta historia, lejos de ser única, ilustra un debate interesante: ¿qué perfil debe tener un product owner?

El origen de un falso dilema

La pregunta "¿técnico o de negocio?" parte de una premisa equivocada: que estos perfiles son mutuamente excluyentes. Como hemos visto en el ejemplo, tener dos tipos diferentes de PO puede diluir la autoridad y crear confusión en el equipo. Solo puede haber uno. Y ese uno debe ser capaz de integrar ambas perspectivas, no especializarse en una sola.

La Scrum Guide no especifica que el product owner necesite conocimientos técnicos profundos, pero tampoco dice que no los necesite. Lo que sí deja claro es que el PO debe ser capaz de maximizar el valor del producto, y eso requiere entender tanto qué quiere el mercado como qué es técnicamente viable y sostenible.

El PO con perspectiva técnica

Empecemos reconociendo las ventajas reales que aporta un product owner con conocimientos técnicos sólidos.

  • Comunicación más efectiva con desarrollo. Un PO que entiende conceptos técnicos puede "hablar el idioma" de los desarrolladores, lo que lleva a comunicación más clara, resolución más rápida de problemas y mejor cohesión del equipo. No se trata de que el PO escriba código de producción, sino de que entienda las implicaciones técnicas de las decisiones.
  • Gestión más inteligente de deuda técnica. Aunque el PO no define qué deuda técnica abordar, su comprensión técnica puede guiar discusiones colaborativas y aportar perspectivas durante sesiones de refinamiento. Un PO técnico entiende cuándo la deuda técnica es realmente crítica y cuándo puede esperar, y puede explicar a stakeholders por qué invertir en refactorización hoy evitará crisis mañana.
  • Toma de decisiones más informada. La comprensión técnica equipa al PO para tomar decisiones bien fundamentadas sobre trade-offs, equilibrando complejidad técnica con valor de negocio.
  • Construcción de credibilidad. La experticia técnica puede aumentar significativamente la credibilidad del PO dentro de un equipo enfocado en tecnología. Cuando los desarrolladores ven que el PO entiende sus desafíos, se genera confianza y respeto mutuo. Esta credibilidad facilita conversaciones difíciles sobre priorización y permite al PO desafiar estimaciones cuando es necesario, sabiendo que será escuchado.

El PO con perspectiva de negocio

Pero la comprensión técnica por sí sola no hace a un gran product owner. De hecho, puede convertirse en una trampa si no se equilibra con una fuerte orientación al negocio.

  • Orientación al mercado y al cliente. Un fuerte dominio de tendencias de mercado y comportamiento del consumidor permite a los PO diseñar productos que resuenen con usuarios y destaquen en un mercado saturado. Esta orientación hacia dinámicas de mercado es esencial para tomar decisiones basadas en datos que aseguren la relevancia y el atractivo del producto. Sin esta conexión con el mercado, el riesgo es construir productos técnicamente impecables que nadie necesita o quiere pagar.
  • Foco en rentabilidad y ROI. El conocimiento de negocio ayuda a los product owners a evaluar características y mejoras desde una perspectiva financiera, priorizando decisiones que impulsen rentabilidad y entreguen retorno de inversión. Este enfoque asegura que el desarrollo del producto se alinee con la salud financiera de la empresa. Un PO orientado al negocio puede responder preguntas críticas: ¿cuánto cuesta mantener esta funcionalidad versus el valor que aporta? ¿qué features aumentarán retención? ¿dónde invertir los próximos sprints para maximizar impacto en crecimiento?
  • Comunicación efectiva con stakeholders. Los product owners con visión de negocio pueden articular el valor del producto de formas que resuenen con stakeholders, desde ejecutivos hasta equipos de ventas y marketing, asegurando alineamiento y apoyo para iniciativas del producto. Esta capacidad de "traducir" entre mundos es crítica. El PO debe poder explicar por qué necesitan tres sprints para "algo que no se ve" (refactorización), y al equipo técnico por qué esa funcionalidad "trivial" es estratégicamente crucial aunque técnicamente sea simple.
  • Visión estratégica de producto. Un PO con perspectiva de negocio mantiene el foco en el "porqué" del producto: cuál es la propuesta de valor, qué problema resuelve, cómo se diferencia en el mercado. Esta visión estratégica guía todas las decisiones tácticas de backlog y asegura que el equipo no pierda el norte en medio de la complejidad técnica.

Los riesgos de cada extremo

Tanto la especialización excesiva en lo técnico como en lo comercial tienen sus peligros.

Los riesgos del PO puramente técnico

Un Product Owner demasiado enfocado en aspectos técnicos puede caer en estas trampas:

  • Microgestión técnica: existe el riesgo de que el PO técnico deje de enfocarse en el "por qué" y empiece a interferir en el "cómo", que es el dominio de los desarrolladores. Esto socava la autonomía del equipo y genera fricción.
  • Pérdida de foco en el cliente: la fascinación con elegancia técnica puede desviar la atención de lo que realmente necesitan los usuarios. El síndrome de "construir cohetes cuando necesitamos bicicletas" es real.
  • Dependencia y cuellos de botella: si el equipo depende de la experticia técnica del PO, se crea un único punto de fallo que amenaza continuidad y escalabilidad.
  • Dificultad para comunicar con stakeholders no técnicos: el exceso de enfoque técnico puede dificultar la comunicación efectiva con stakeholders no técnicos, impidiendo transparencia y alineamiento organizacional.

Los riesgos del PO puramente de negocio

Por otro lado, un Product Owner sin comprensión técnica enfrenta desafíos diferentes:

  • Priorización ingenua: sin entender implicaciones técnicas, el PO puede priorizar features que son técnicamente inviables, prohibitivamente costosas o que generan deuda técnica insostenible.
  • Pérdida de credibilidad: los desarrolladores pueden perder confianza en un PO que hace promesas irrealistas o que no entiende por qué ciertas cosas son difíciles. La frase temida "¿pero cuánto tiempo puede llevar cambiar un botón?" destruye credibilidad rápidamente.
  • Comunicación ineficaz: sin lenguaje técnico compartido, las conversaciones se vuelven frustrantes y propensas a malentendidos. El PO se convierte en un teléfono descompuesto entre stakeholders y desarrolladores.
  • Decisiones subóptimas sobre deuda técnica: un PO sin perspectiva técnica puede sistemáticamente postergar inversiones en arquitectura o refactorización, acumulando deuda técnica que eventualmente paraliza al equipo.

La verdadera respuesta: product ownership como competencia híbrida

Entonces, ¿cuál es la respuesta? No es elegir entre técnico o negocio. Es desarrollar ambas competencias en la medida necesaria para el contexto específico del producto.

Los product owners más efectivos no son expertos técnicos que aprendieron de negocio, ni especialistas en negocio que tomaron un curso de programación. Son profesionales que desarrollaron lo que podríamos llamar "fluidez de contexto": la capacidad de moverse entre perspectivas técnicas y de negocio según lo requiera la situación.

Los equipos más efectivos son aquellos donde hay un concern compartido por las necesidades de stakeholders, donde todos los miembros están familiarizados con la visión del producto, y donde el equipo explora frecuentemente qué haría el producto más valioso para usuarios. Este patrón de "product ownership colectivo", donde el equipo está apasionado por el producto que construye, conectado con objetivos de negocio y empático con usuarios finales, correlaciona fuertemente con mayor satisfacción de stakeholders y mejor moral del equipo.

¿Y el "Technical Product Owner"? Algunas organizaciones intentan resolver este dilema creando un rol separado de "Technical Product Owner" que coexiste con el PO regular. Como vimos al inicio, esto rara vez funciona bien. Sin embargo, el concepto de PO técnico tiene valor cuando se entiende correctamente: no como un rol separado, sino como un product owner regular que desarrolló competencias técnicas profundas porque su contexto lo requería.

En productos altamente técnicos, el nivel de comprensión técnica necesario es mayor. Pero incluso en estos casos, el PO no debe ser co-owner con otro PO; debe ser el único PO con suficiente profundidad técnica para el contexto, manteniendo también la perspectiva de negocio.

Cómo desarrollar el perfil híbrido

Para quienes buscan desarrollar este perfil híbrido, pueden tomarse distintas rutas:

Si vienes de perfil técnico:

  • Dedica tiempo a entender el modelo de negocio de tu organización.
  • Participa en conversaciones con ventas, marketing, customer success.
  • Lee informes de industria y análisis competitivo.
  • Aprende frameworks de product management (Jobs to Be Done, Lean UX, etc.).
  • Practica comunicar conceptos técnicos a audiencias no técnicas.
  • Estudia casos de productos exitosos y sus estrategias de negocio.

Si vienes de perfil de negocio:

  • Haz cursos introductorios de arquitectura de software y development.
  • Pasa tiempo con el equipo técnico en sus sesiones de diseño.
  • Aprende conceptos básicos de las tecnologías que usa tu producto.
  • Asiste a retrospectivas técnicas y escucha los desafíos del equipo.
  • Lee documentación técnica y pregunta cuando no entiendas.
  • Familiarízate con herramientas que usa el equipo (Jira, Git, CI/CD).

Para ambos perfiles:

  • Busca un mentor que tenga la perspectiva que te falta.
  • Practica la facilitación de conversaciones que integren ambos mundos.
  • Desarrolla curiosidad genuina por la perspectiva complementaria.
  • Acepta que nunca serás experto en todo, y está bien.
  • Enfócate en ser "T-shaped": profundidad en tu dominio, amplitud en el complementario.

La evolución del rol

El debate "técnico vs negocio" es, en parte, un reflejo de cómo está evolucionando el rol de PO. En sus inicios el PO era visto principalmente como el "representante del negocio" en el equipo. Pero a medida que los productos se volvieron más complejos y la agilidad más madura, quedó claro que esa visión era limitada.

Entonces, ¿el product owner moderno debe ser lo que Roman Pichler llama un "mini-CEO del producto"? Alguien que entiende visión estratégica, mercado y tecnología, y que puede tomar decisiones informadas equilibrando múltiples factores. Quizás no es suficiente saber qué quiere el mercado si no entiendes las limitaciones técnicas. Entonces tampoco servirá entender perfectamente la arquitectura si no captas qué valoran los usuarios.

Al final, la respuesta a "¿PO técnico o de negocio?" es: depende del contexto, pero siempre con balance. Porque al final el objetivo no es ser el PO más técnico o el más orientado al negocio. El objetivo es maximizar el valor del producto para usuarios y para la organización. Y eso requiere ver el producto a través de múltiples lentes.

Bibliografía

  • DataSciencePM (2024). "7 Core Functions of a Data Product Owner".
  • Elfrida, H. (2019). "Why Product Owner Should Have Technical Background", GITS Apps Insight, Medium.
  • Full Scale. (2024). "Technical Product Owner: 7 Powerful Ways They Transform Software Success". Análisis basado en data de Forrester 2024.
  • LaunchNotes. (2024). "The Ultimate Guide to Becoming a Successful Technical Product Owner".
  • Pichler, R. (2020). Strategize: Product Strategy and Product Roadmap Practices for the Digital Age. Pichler Consulting.
  • Quixy. (2025). "10 Key Product Owner Skills to Out-perform Your Competitors".
  • Wolpers, S. (2024). "Technical Product Owner: Beneficial or Problematic?", Age of Product.

Como product owner, ¿qué desafíos has enfrentado y qué has aprendido? Comparte tu opinión y cuéntanos tu experiencia en comentarios.

Comentarios (1)


Jorge Sánchez López ★★★
27/01/2026 23:16

Comparto el enfoque del post, pero creo que hoy 𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐛𝐚𝐭𝐞 “𝐏𝐎 𝐭𝐞́𝐜𝐧𝐢𝐜𝐨 𝐯𝐬 𝐏𝐎 𝐝𝐞 𝐧𝐞𝐠𝐨𝐜𝐢𝐨” 𝐲𝐚 𝐧𝐨 𝐚𝐥𝐜𝐚𝐧𝐳𝐚 para explicar lo que está pasando en las organizaciones.

La figura del PO 𝐲𝐚 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐚 y muchas empresas aún operan con una definición que se ha quedado corta. No obsoleta, pero sí insuficiente.

Con la llegada del Service Pack 1 y, sobre todo, con la incorporación real de 𝐢𝐧𝐜𝐨𝐫𝐩𝐨𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐫𝐞𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐈𝐀 𝐞𝐧 𝐩𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐭𝐨𝐬 𝐲 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨𝐬, el PO ya no prioriza solo funcionalidades. Prioriza 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐦𝐚. El producto ahora incluye modelos de IA, datos (con sesgos y trazabilidad), automatización de decisiones, impacto ético-legal y riesgo reputacional. Eso cambia radicalmente el tipo de decisiones que hay que tomar.

Además, el backlog deja de ser determinista. Ya no es “si hacemos X pasa Y”, sino “si entrenamos con estos datos, el sistema aprende… y no sabemos exactamente cómo se comportará”. Esto exige un PO capaz de trabajar con 𝐢𝐧𝐜𝐞𝐫𝐭𝐢𝐝𝐮𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐮𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥, priorizar 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐫𝐢𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬, y medir valor no solo en output, sino en 𝐚𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐢𝐳𝐚𝐣𝐞.

Y aparece algo que rara vez se dice en voz alta: la 𝐠𝐨𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚𝐧𝐳𝐚. En la práctica, el PO hoy decide qué automatizar, dónde puede decidir la IA y qué riesgos se asumen. Si el PO no entiende ni asume esto, alguien lo hará por él (legal, IT o dirección), normalmente tarde y mal.

Por eso, el perfil que emerge no es “técnico” ni “de negocio”. Es un 𝐏𝐎 𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞́𝐦𝐢𝐜𝐨: alguien que entiende el producto como un sistema sociotécnico, que dialoga con ingeniería, data/IA, legal y negocio, y que prioriza con criterios ampliados: valor, riesgo, aprendizaje, sostenibilidad e impacto humano. No ejecuta todo, pero 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐚 𝐭𝐨𝐝𝐨.

El error que estoy viendo ahora es repetir viejos patrones: “creamos un AI PO”, “creamos un Technical PO”, “creamos un rol puente”. Es el mismo fallo de siempre: 𝐟𝐫𝐚𝐠𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐬𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝.

La evolución real no va de crear más roles, sino de:

- redefinir el mandato del PO

- aclarar qué decisiones le pertenecen

- y darle capacidad real de decir no

La pregunta incómoda sigue siendo la misma:
¿𝙚𝙨𝙩𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙚𝙫𝙤𝙡𝙪𝙘𝙞𝙤𝙣𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙫𝙚𝙧𝙙𝙖𝙙 𝙚𝙡 𝙧𝙤𝙡 𝙙𝙚𝙡 𝙋𝙊… 𝙤 𝙨𝙤𝙡𝙤 𝙡𝙚 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙘𝙖𝙧𝙜𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙢𝙖́𝙨 𝙧𝙚𝙨𝙥𝙤𝙣𝙨𝙖𝙗𝙞𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙨𝙞𝙣 𝙘𝙖𝙢𝙗𝙞𝙖𝙧 𝙚𝙡 𝙨𝙞𝙨𝙩𝙚𝙢𝙖?

Ahí está, hoy, el verdadero cuello de botella.

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